Cristo enterrado (primera entrega)

Hola.

Dejo acá parte del trabajo de estas semanas. Está en proceso de construcción y siempre es bueno tener uno que otro lector que pueda darle a uno alguna crítica constructiva.

Es primera vez que empiezo a ocupar el imaginario de Salamanca para elaborar un texto teatral. No digo más. Aquí dos escenas:

Cristo enterrado

Marcelo Soto Opazo

marcelosotoopazo@gmail.com

 

“Cristo, el de las carnes en gajos abiertas;
Cristo, el de las venas vaciadas en ríos:
estas pobres gentes del siglo están muertas
de una laxitud, de un miedo, de un frío!”

“Al oído de Cristo”,

Gabriela Mistral.

 0. PRÓLOGO

¿HAY UN SALAMANCA EN CHILE?

– ¿Ubicas Salamanca?

– Mmm, no ¿dónde queda?

– ¿Ubicas Los Vilos? Una playa pal norte, camino a la Serena…

–  Me suena por “entre Tongoy y Los Vilos”… ¿Cuál está antes? ¿Tongoy o Los Vilos?

– Depende, si es que vení de la La Serena o de Santiago. Si vení de Santiago, primero está Los Vilos. Si vení de La Serena, primero está Tongoy.

– Ah, ya caché. Sí, sí, me ubico.

– Bueno… de Los Vilos tomai la carretera hacia la cordillera. Pasas una cuesta y llegas a Illapel. Luego pasas otra cuesta y ahí recién estás en el valle del Choapa. Pasas unos pueblos y llegas a Salamanca. Son como unas dos horas desde Los Vilos.

– Entonces queda a la mierda.

– Mas o menos.

– ¿A cuánto está de La Serena?

– Unas cuatro horas y media… depende si están arreglando el camino.

– ¿Y de Santiago?

– Igual, cuatro horas y medía…

– ¿Y qué hay allá? Pa que valga la pena el pique.

– Allá está la minera Los Pelambres, hay viñedos y se plantan damascos. También hay petroglifos.

– ¡Ah, sí! Ahora me acordé. Sí, una vez salió en las noticias. ¿Se puede ir a visitar la mina?

– No sé.

– ¿Y qué más hay?

– Vale la pena ir en auto, porque todo queda lejos. Es una comuna, con una plaza con hartos árboles y muchos pueblos alrededor. Dicen que hay un paso hacia Argentina. Ah, y lo bakán son las estrellas.

– A mí me tinca que debe haber hartas lucas por la minera. ¿Es así, no?

– No creai, la gran mayoría de la plata no queda en Salamanca. La mayoría de los trabajadores están de paso no más.

– ¿Así como un Calama? Entonces es feo.

– No, nunca tanto. Igual sí, pero acá hay campo. Podí subir los cerros, recorrer los valles.

– Pero pueblo minero es pueblo mineropoh.

– Pa qué estamos con cosas. De que hay drogas, sí, las hay. De que hay puteríos, obvio. Como en todos los lugares.

– Una vez caché algo de unos suicidios, pero hace tiempo ya.

– Es que, ¿qué hacer? ¿En qué entretenerte? No hay donde seguir estudiando después del colegio. Y no todos tienen las lucas pa salir. La mayoría sale, pero algunos se quedan, encuentran pega en la mina o algo en qué ganarse la vida. Si el problema no es la gente del lugar, sino los que vienen de afuera. Y algunos se ven de repente con tanta plata que no saben en qué gastarla.

– A mi me dijeron que es tierra de brujos.

– En el valle de Chalinga, al lado de Salamanca, está la Raja de Manquehua, que es supuestamente un portal que utilizan los brujos para ir de un mundo a otro. Tienes que ir para Semana Santa, el pueblo entero se convierte en feria, y los brujos hacen una procesión, con capuchas y todo, hacia la raja de Manquehua. Ah, también podí ir la primera semana de enero, que se celebra al Señor de la Tierra.

– ¿Al Señor de la Tierra?

– Es un Cristo que supuestamente estaba enterrado y que según cuentan fue hecho en tiempos de la colonia. Es la fiesta religiosa más grande de la zona.

– Qué entrete. Me dieron ganas de ir. ¿Cuándo irás?

– No sé, casi ni voy por allá.

– ¿Y por qué?

– ¿Y a qué voy a ir?

  1. PROCESIÓN

CANTO A LO DIVINO

6 de enero.

Pueblito El Señor de la Tierra, Valle de Chalinga.

Tres mil personas han llegado

A refugiar sus temores y pesares

A besar tus pies

Señor de la Tierra olvidado

Vienen de muchos lugares

Campesinos de pueblo, mineros de pueblo,

Dueñas de casa de pueblo

Todos los que ocupamos tus valles

Choapa, Chalinga, Camisa

De entre cerros salimos,

Chuchuñi, Tahuinco, La Jarilla,

El Queñe, Llimpo, Coirón, Panguesillo,

Quelén, Zapallar, Cuncumén

Hoy celebramos la cruz encontrada

Bajo tierra hallada

Por mineros olvidados

Mineros de otra época, de otros años

Mineros de pala y chuzo

Manos secas y quebradas

Nunca contratadas.

Mineros clandestinos

Mineros anónimos, desaparecidos, enterrados

Mineros del Señor de la Tierra

Tallado por obedientes manos indígenas

Obligados a dejar la piedra

Y dar imagen a la madera

Rostro tallado a golpes

Cuerpo a rasguños de rocas

Cuerpo delgado y moreno

Cuerpo de Cristo diaguita

Cuerpo seco y enterrado

Cristo sepultado

A ti la gloria

A ti el llanto

A ti, todos los jóvenes olvidados

Porque hoy venimos a visitarte

En radiante sol de enero

Como reyes magos te regalamos

Capilla, sombra y lágrimas que laven tus manos

A ti, Señor de la Tierra

A ti, que polvo has sido siempre

Venimos a pedir perdón

Por nuestros Jesucristos olvidados

Por nuestros niños entregados

Al infierno que hemos creado

Te pedimos perdón, gran Señor

Porque todos aquí olvidamos

Que la vida es vida y la muerte dicha

Porque la vida es pena, sufrimiento y amargor.

Señor de la tierra

Antes de morir, secos quedaremos

Sentados a tu mesa

Sin río, sin agua.

Sin nadie que nos dé una oración eterna

A ti Señor confiamos

Que todos seamos enterrados

Para brotar en la tierra sin esperanzas

Porque tuyo es el cielo

Porque tuyas las estrellas

Porque vives y reinas en esta cordillera

Por todos nuestros errores

Amén.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s